Las terceras guerras Ghost acababan de terminar, el armisticio entre la civilización de las risas enmascaradas de ultratumba y los humanos vivos se había por fin firmado tras tres siglos y medio de lucha entre los muertos y los vivos. Con la Tierra como teatro de operaciones y el planeta devastado, los muertos se quedaban América del Norte, el África sub-sahariana, y Benidorm, mientras los vivos retenían soberanía sobre Asia, Oceanía, y la Luna llena. El resto de territorios, radiactivos y asolados, se declaraban zona neutral, mientras las comunicaciones y negociaciones entre ambos bandos, vía ouija wifi, se restablecían para considerar la creación de la OMNVU, Organización de Muertos, No-Muertos, y Vivos Unidos, aspirando a evitar las cuartas guerras Ghost.