ENERO 2017
-Joder, tío , es que en inglés me entero de poco, que tú eres medio americano, pero yo soy muy español.
-A ver, pedazo monolingüe, te voy traduciendo:
Así, señores, así
hemos logrado subir,
una vez más la presidencia en su esplendor
es de los demócratas honrados
como aquí mi amigo Obama, mi señora y servidor.
Hillary venció en las finales,
alegría, alegría,
sabíamos que lo de la becaria funcionaría,
yo hice el papel de poli maaaalo
y todas las cornudas americanas
se pusieron de su laaaado.
New York
New York
Lo de Lewisnsky fue un montaje, nunca tuvimos nada,
aceptó el papel de buena gana a cambio de mucha fama
y ahora vive como una reina con las ayudas que le damos
para su asociación contra el ciberacoso y otros delitos asociados.
Obama, querido, Obama,
ya sabes que la silla que cediste a mi mujer,
ahora se reserva para ti,
que te la deja calentita
para que sigamos gobernando entre los tres.
Por fin pasaré yo a ser el primer… primer… ¿damo? Qué mal suena, ¿no? Curioso, tío, en español no hay una palabra masculina equivalente a “primera dama”, ¿te habías dado cuenta? Y si algún día tenemos una presidenta, ¿cómo llamaremos a su señor esposo?
-Pues ya la inventarán cuando llegue el momento, como lo de miembra, jejeje, eso si que suena mal, parece una polla de tía. Oye, ¿tú no serás republicano?
– No jodas, tío, que yo soy español, pelirrojo, pero español.
-Anda, vámonos de aquí, que este musical es solo para yanquis.
-Sí, menuda americanada.
New YorK
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