¿Qué hacemos delante de éste Cíclope? Quizás no debiéramos estar aquí. Le miro y observo su ojo que escruta cualquier posible leve movimiento de mi cuerpo. Si él se moviera algo, un poco, casi imperceptiblemente, sentiría menos aprensión hacia ese único ojo que sigue observándome. ¿Piensas lo mismo que yo Penélope? Tu tampoco debieras estar aquí. ¿Por qué estamos aquí Penélope? Porque tenemos la justicia de nuestra parte Nausicáa. Si pero él tiene la ley y cuando se tiene la ley, ¿de qué vale la justicia? Creo que nos ha mirado con ese ojo. ¿Por que tendrá un solo ojo y no dos como nosotras? Porque él todo lo ve plano, en dos dimensiones. Si, quizás tengas razón, pero él parece fuerte y nosotras débiles. Porque él solo ve por un ojo, eso cree que le hace fuerte. Me arrancaré un ojo y así creeré tener su fuerza. No Nausicaa, si te arrancaras un ojo, tú solo lo echarías de menos. Pero veré en dos dimensiones como él. Pero tú sabes lo que es ver en tres, él nació así. ¿No crees que quizás no nació así, que le han hecho en esa forma? Puede ser, pero en cualquier caso, él ha olvidado lo que es tener dos ojos. Penélope, es que tampoco habla. ¿No habla porque eso le hace fuerte? No Nausicaa, no habla porque eso le hace temible. Pero, ¿por qué le hace temible? Porque se siente débil. Si es débil, entonces no debemos temerle. Te equivocas Nausicaa, precisamente eso es lo que más debemos temer de él. ¿El qué Penélope? Su incomunicación Nausicaa.