Stradivarius, extraordinario el Stradivarius construido por Antonio el de Cremona. Pero el sueño de Les, Paul y Gibson se esfumó tras la tasación del instrumento por parte de un lutier asesor de subastas de origen Checoslovaco que por casualidad estaba en Nueva Orleans por aquellas fechas.
Ellos tenían la esperanza de que fuese hermano de Lady Blunt, que se vendió no hacía mucho por 10 millones de euros en Europa. Hubo tantos hermanos famosos de Lady que habían flotado en la imaginería de los tres hermanos durante años: Lady tenant 3, Oystrack , lord dunn Raven 14, – prestado habitualmente a las prodigiosas manos de Anne Sophie Mutter -, le Maurien robado en 2002 y en paradero desconocido, y tantos otros, hasta unos 600…
Fiasco de codiciante por que el señor Kublak tasó el violín en no más de unos cuatro o tres mil euros por no tratarse si quiera de una de las magníficas copias que Vuillaume construyó en el siglo XIX en Francia.
El señor Laffite había mantenido bajo llave la verdad sobre el violín para mantener engatusados a sus hijastros, dignos vastagos más de un prestamista de tres al cuarto que del filántropo y considerado empresario que alimentó con su ingenio el prestigio de aquella pequeña zona del barrio francés de Nueva Orleans.
La nota póstuma no dejaba duda sobre el origen del instrumento y las particiones de la herencia fueron clarificadoras de intención y recompensas. El violín para los guitarreros, que nada tenían que ver con «El mago de Waukesha» el auténtico lester Williams del que habían prestado nombre a una guitarra legendaria y la antigua fábrica y los terrenos para su querida hija Marie que fué la única que dejó caer pequeñas perlas de agua salada sobre el cuerpo inerte de Dexter Laffite.