Sir Robert Hooke había sido rechazado por la Academia Nacional de Química.

La Reina le otorgó el título de Sir tras su ingreso en la de Academia de Física, su conferencia sobre la Teoría de Fluidos, enlazaba a Arquímedes con Bernoulli, y cautivó al incorporar su Teoría de Burbujas.

Ahora, estaba desolado, ¿acaso su Teoría no explicaba también procesos geoquímicos y astroquímicos?, ¿cómo osaban rechazarle esos alquimistas?, si no existían fronteras físico-químicas.

Citó a dos químicos académicos, confiaba que su elocución les convertiría en ávidos defensores de su causa.

El Profesor Thomas Todd se presentó con un nuevo becario, un muchacho dócil, imberbe, como le gustaban a Tom, pensó, y el Doctor Louis Hit pretendió provocarle llevando un juego de burbujas de jabón, ¡todo lo contrario!

Sabía que los químicos por su analfabetismo matemático, tenían pavor a la física. No incluiría ni ecuaciones ni variables, sólo pompas de jabón.

“Una pompa de jabón consiste en una fina capa de agua atrapada entre dos capas de moléculas tensoactivas, en este caso de jabón, que forman una esfera hueca. Miren, Caballeros, siempre buscan la menor área de superficie entre dos puntos”.

Las pompas brillaban por el aula, continuó con la teoría de las pompas dobles y con su novedosa solución para el Problema de Kelvin. Ambos químicos no podían ocultar su fascinación.

Quedó satisfecho, les iría citando de dos en dos, así en unos mil encuentros conseguiría tener a todos los miembros de la Academia Nacional de Química, a su favor.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *