Me hastía tener que ir al servicio cada dos por tres. Es como estar encadenado, nunca puedes alejarte demasiado, dependes del tamaño de tu vejiga. ¡Es ridículo! ¿Qué pasa si no encuentras un lugar donde poder orinar? Lejos de casa, sin cafeterías ni servicios públicos, pero en medio de una ciudad civilizada y a plena luz del día… ¿Cuáles son tus opciones? ¿Reventar? ¡Es absurdo! me siento como una vejiga con patas…
¿Por qué tuerzo tantísimo los pies al andar? Voy a acabar tropezándome… aunque la verdad, andar con los pies hacia fuera tampoco tiene mucho sentido… parece que a cada paso has de desplazarte un poco hacia la izquierda o la derecha, dependiendo de la dirección del pie que avanza…
Como ese imbécil siga acercándose nos vamos a chocar… ¿Por qué no se aparta? ¡Vale! ¡Ya me aparto yo! ¡No te fatigues!
¡Pero será anormal! ¿Qué narices hace imitándome?… espera…¡soy yo! ¡¿Qué cojones hace mi cuerpo ahí pasamado?! ¡Me está mirando! ¿Quién es? ¿Qué piensa? ¡¿QUÉ PASA?!
Vale… soy idiota… estoy mirándome en un espejo… ¡Pero menudo espejo! es enorme, no me extraña haber pensando que podía pasar a través de él… creía que era un pasillo. Casi me da un infarto…
Creo que acabo de entender por qué en las novelas futuristas de viajes en el tiempo siempre está tajantemente prohibido dejar que tu yo pasado te vea. ¡Casi me muero del susto! Ver tu propio cuerpo… ¡he tardado una eternidad en espabilar! Se me han pasado tantísimas cosas por la cabeza…
Mi propio cuerpo… manejado por una conciencia ajena… ¡es escalofriante! Cuando se lo cuente a Juán no me va a entender. Sejemante terror… es imposible de imaginar… hay que haberlo vivido.
…Necesito un café.