A donde estos pasos me lleven

con el pálpito erguido de mi certeza;

Me pareció oler tu voz asomando de la tierra,

Dominante nubarrón en mis tardes de tormenta.

Trago sol, engullo luz, avanzo a tientas,

Camino entre letras que me descolocan,

Que se descompensan.

A donde estos pasos me traigan,

Con el hálito justo de ser existencia;

Temo a este temor, quema ésta maleza,

La lucha en mi voz, mi guía, mi bandera;

Desbrozo los años con paz y tibieza.

Avanzo entre el gris, asfalto de nieblas,

Me pareció oir tu olor entre las sirenas.

A donde estos pasos se acaben,

tu imagen se irá, se irán las cadenas,

Y el miedo caerá como tarde muerta.

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