En la puerta de embarque, comienza el viaje que me conducirá a mi destino soñado. A veces no sé qué sentido tiene haberlo dejado todo para emprender una nueva aventura profesional en Estados Unidos, he sido empujado por mis sueños de juventud. Ya he emprendido otros caminos, sé que habrá obstáculos que mi mente convertirá en insondables, que hará de las piedras muros en apariencia infranqueables que me ocultarán la meta. Pero a cada paso que doy he de darme cuenta de que estoy más cerca de ella, que la fuerza de voluntad está en mí, yo tengo toda la motivación para triunfar, o puedo negar su existencia y dejarme vencer. Todo lo que debo hacer es rodearme de buenos compañeros y cargarme de paciencia y optimismo. Mi motivación se basa en disfrutar del camino que yo he elegido, coleccionando buenos momentos como si fueran conchas de mar, que ornamentarán el viaje de mi vida.

 

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