
– ¿Qué lleva tu papá sobre la cabeza?- Preguntó la niña.
– Un balón de fútbol- Respondió el niño.
– ¿Y lo lleva siempre?
– No. Mi mamá le obliga a quitárselo para comer y cuando estamos viendo todos juntos la televisión, menos cuando juega el Athletic de Bilbao. Entonces le cambia el día de elegir programa a mi padre por los viernes por la noche que ponen Sálvame de luxe.
– ¿Y no discuten?
– No, se quieren.
– Pues mi papá y mi mamá discuten mucho. A veces mi mamá le dice que solo tiene un balón por cabeza. Y mi papá responde que ella tiene en su cabeza una antena como un móvil. Y mamá no lo mira porque está tecleando y él se enfada aún más.Y yo me quedo mirándoles y mi papá me dice que espabile, que cada vez me parezco más a mi madre y que me vaya a ver la tele a mi habitación.
– Pues qué plan.
– Pues sí. ¿A ti también te han comprado una tele para tu habitación para ver Boing y Clan?
– Por Reyes. Y con Internet. Porque yo de mayor quiero ser youtuber o futbolista. ¿Y tú?
– No sé. Cuando mamá y yo estamos viendo la tele o el móvil papá nos dice que ya podíamos hacer algo útil y ser como Belén Esteban. Pero yo quiero más ser cirujano como mi tía para curar a la gente y hacer transplantes de cabezas sin balones.
¿Por qué te pones el balón en la cabeza como tu papá?
– Me voy a jugar al fútbol con mis amigos. ¿Y tú qué haces con el móvil?
– Voy a escribir a mis amigas y contarles que me has dejado por el fútbol. Como mi mamá.