En el Reino de las Palabras Prohibidas el Emperador Abc vacía cada día el significado de una de ellas. Esto sucede desde hace tanto tiempo que los habitantes del reino se han acostumbrado a no hablar, a no pensar…

Los primeros días del reinado Abc la vida transcurría con normalidad. ¿Quién notaría un pronombre o un artículo de menos?

La cosa comenzó a complicarse cuando el Emperador Abc eliminó Idea, Café, Ahora…Luego llegó el primer verbo, Ser, ¡con todas sus conjugaciones!

Los periódicos cerraron sus puertas, los abuelos dejaron de contar cuentos, las escuelas ya sólo enseñaban Matemáticas y la Religión del Abc.

Las bibliotecas son ahora cementerios de significados. No hay libros, ni papel, ni nada donde plasmar una sola letra. A nadie se le ocurriría semejante cosa. ¡Ni siquiera la Resistencia se atrevería!

Los más afortunados pagan por el servicio de borrado de memoria semanal. ¡Es lo mejor si no quieres meter la pata ante la Policía de las Palabras!

La Emperatriz María sale feliz de su último borrado, regalo de su 18 cumpleaños. Pero a la entrada del Castillo Mayúscula, encuentra pálidos a los científicos del reino. Aterrorizados muestran a María la extraña piedra con una inscripción imposible de descifrar. ¿Qué dirá el Emperador? ¡Los ejecutará! ¿Una piedra con palabras, seguro antiguas y prohibidas?

De rodillas suplican a María que interceda. María mira curiosa a los científicos. Si nadie conoce la antigua escritura, nadie podrá descifrarla. ¡Será como tener una reliquia del Antiguo Egipto! Lo hablará con papá Abc.

Antes de retirarse María mira la piedra, escondida tras las túnicas. El corazón casi se detiene y lee: “Los pastores serán brutales mientras las ovejas sean estúpidas.” Y recuerda las últimas palabras de su madre, que murió con un libro de Fray Luis de León en sus manos.

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