Te quedas ahí sentado al borde de la carretera eligiendo que camino vas a tomar. Hace mucho calor y el asfalto huele a goma quemada. Te llevas las manos a la cara y jurarías que solo lloras porque el viento, que trae polvo del camino, ha hecho que se te meta algo en los ojos.
¡Cuántas veces me lo dijo mi madre! Pero con 20 años, dinero en el bolsillo y ninguna ley, decides fumarte la vida. Te pasas cada puto día con una tía diferente, con amigos de aquí y de allá, vives de noche, te aíslas mundo mientras tu madre desde casa te manda Whatsapps…Tú sabes que ella está preocupada pero decides ignorarla porque quieres pasarlo bien, porque es tu momento y todo lo demás puede esperar.
Hace un mes que ella me tuvo que dejar dinero para pagar una deuda. Fueron 1.500 euros.
̶ ¡Mamá por favor! ¡Lo necesito de verdad! Te juro que nunca más voy a meterme en estos líos.
̶ ¡No puedes seguir así! ¡Vas a acabar mal! ¡Me lo prometiste! ̶ No sé cuántas veces tuvimos una conversación parecida. Recuerdo que ella no pudo contener las lágrimas. Yo tampoco. Empecé a llorar desconsolado y eso la ablandó. No lo hice a posta. Tú no vas y haces llorar a tu madre a posta.
Pero no pude conservar mucho tiempo la promesa. Piensas que puedes pero te equivocas. Empiezas a comprar más, a vender más, a tener más dinero. Y me fue bien durante un tiempo, hasta que empecé a creerme que era alguien importante: me metía todo lo que quería, me compraba ropa de marca, cenas, fiestas.
La otra noche se me fue la olla. Mis amigos y yo nos desfasamos. No fui consciente de haber consumido todo aquello pero a la mañana siguiente no tenía la cantidad que necesitaba para saldar mi nueva deuda. Ahí es cuando te das cuenta de que eres un mierda. De que la has vuelto a cagar. Pero como aún tienes algo de dignidad haces las maletas y te vas. Y como eres un cabrón no le dices nada a tu madre.
¿Ahora qué vas a hacer? Te ajustas los cascos y subes el volumen del ipod, suena The maiden and the unicorn. Una ráfaga de aire que levanta polvo frente a tu cara ha vuelto a hacerte llorar. Entonces decides escribir un mensaje antes de quedarte sin batería.