Querido ex:
Ayer vi a tu madre en la cola del supermercado. La observé un rato. Sigue teniendo cara de arpía, pero ya no la odio, incluso la estoy agradecida.
¿Qué hubiera sido de mi de seguir a vuestro lado, piltrafilla?
Ahora tengo conmigo un hombre maravilloso, sobre todo porque nunca está en casa. Es maquinista de Renfe.
Bueno, que esta cartita es para mi regocijo personal piltrafilla.
A más ver.