— ¿Di… di… Dígame?
— Buenos días, le llamo de la Aseguradora Muerte Asegurada, y querría ofrecerle…
— ¡Dios Santo! No tengo ni idea de cómo está pasando esto, pero es igual, no perdamos el tiempo… ¡Quiero hacerme un seguro de vida pero ya! Los beneficiarios serán mis dos hijos, José y Eva.
— Muy bien señora, pues si me facilita su nombre y…
— Me llamo Lalia Parda Sinquerer.
— ¿Lalia Parda Sinquerer?
— Sí, lo sé, lo sé… No es posible… Pero tú toma nota y ya está.
— Disculpe, pero… ¡Vaya casualidad! ¡Yo me llamo igual!
— Que sí, que ya lo sé. ¡Joder! No me puedo creer que esté teniendo exactamente la misma conversación, pero desde el otro lado. ¡¿Ves?! Estoy diciendo lo mismo que ella, es decir, que yo, palabra por… ¡Vale ya! Apunta mis datos y ya está.
— Disculpe señora, pero esto es un poco extraño… ¿Está usted bien?
— ¿Cómo voy a estar bien? Hace un rato he hecho la llamada más extraña de toda mi vida y… ¡ahora estoy contestando a esa misma llamada!
— Disculpe, pero no la entiendo.
— Hazme caso, no intentes entenderlo. ¿Pero qué estoy diciendo? Pero si ya sé que sí vas a intentarlo… ¡Y hasta que no lo haga no pararé! ¿Seré idiota?
— Quizá debería serenarse…
— Se me termina el tiempo, así que, al grano. Tú y yo no solo tenemos el mismo nombre, sino que somos la misma persona. Bueno, en realidad yo soy tú dentro de media hora. Pero eso da igual. Lo que importa es que las dos vamos a morir, más pronto que tarde. Yo media hora antes, claro.
— Disculpe señora, me está poniendo un poco nerviosa…
— ¡Jajaja! ¡No es para menos! ¡Jajaja!
— Disculpe señora, ¿sigue ahí? ¿Perdone? Vaya, parece que se ha cortado. ¡Dios Santo! ¡Ha sido la llamada más extraña de toda mi vida!
Nota para actriz de doblaje.
Me gustaría que este diálogo lo leyesen Julia y Julia, pues es una conversación entre ellas. La Julia que empieza hablando tendría que tener un tono de voz más acelerado, empezando nerviosa y terminando delirante. La segunda Julia empieza tranquila y se va poniendo nerviosa por momentos.