LA ODISEA DEL CERBERO (O CANCERBERO)
De todos es sabido que la entrada al inframundo está protegida por un perro de tres cabezas llamado Cerbero.
Que permite entrar a los muertos, evitando que escapen. Y no le gustan nada los vivos.
Aunque la mitología lo señala como agresivo y fiero, realmente es un perro muy simpático y fiel, muy apegado a Hades, que le consiente y le deja comerse a los desdichados que intentan entrar sin permiso.
Pero comer comida no procesada, más de una vez le ha generado problemas.
Antiguamente solía recurrir a los remedios de Artemisia .
Pero la última vez que Cerbero enfermo, la diosa le recomendó acudir a un veterinario, de una pequeña isla, donde se especializaban en criaturas exóticas y mitológicas.
Y allí acudió Hades con el temible canino.
En la clínica aviso de que comía humanos. Pero lejos de asustarse, el personal lo miro como sino pasará nada. Y lo mismo paso con el veterinario que le empezó a hacer preguntas tranquilamente.
Hades sorprendido le pregunto sino le extrañaba tener enfrente a un perro de tres cabezas.
No- dijo el veterinario- es lo más normal que me han traído está semana- el otro día acudió una Esfinge a la que no quisieron atender en el centro de salud por ser mitad animal. Así que la vimos nosotros, pero no estamos acostumbrados a que nuestros pacientes nos hablen y menos nos hagan adivinanzas.
Tras esto el veterinario le dijo que por su edad, sería bueno realizarle pruebas. El pobre Cerbero a pesar de sus tres cabezas no fue rival para los trabajadores de la clínica. Le sacaron sangre, le tumbaron en una camilla donde le realizaron una ecografía, después una radiografía. Fue pasando de sala en sala, sin oponer resistencia.
Y al cabo de un rato salió, agitando su cola de escamas y sintiéndose más recuperado. Todos los exámenes salieron bien, y volvieron al inframundo con una medicación, una dieta estricta y una factura que dejó temblando al mismísimo Dios de los infiernos.
Desde entonces, el pobre Cerbero solo puede jugar con los visitantes indeseados, pero no comérselos.