Mañana tengo que hacer macarrones porque es viernes, y mi madre los hacía todos los viernes como plato estrella. Siempre estaban bien cocidos, nada dorados, con tomate fresco y un chorro de aceite que pedía a los vecinos, como tantas otras cosas. Con diez años, recorría en bicicleta el pasillo de la casa corrala. Llegaba…