Sé que no me escuchas, ahora no puedes escucharme corazón ¿o tienes orejas en los ojos moribundos?
¡Qué bellos tus dedos que no agarran nada, qué bello el vacío donde te apoyas!
Mi pie sabe del vértigo que me da mirarte. Nos escucharemos en la calle. No soporto tu mirada, por eso quiero caer como ceniza en tus ojos.
Tu alma es un abismo que da pánico al asomarse
p
r
e
c
i
p
i
c
i
o
al corazón.