Por favor, ayúdeme!!!, voy a caer al vacío, no le voy a servir de nada si muero!!!!, así estaba yo, gritando como una posesa, ante la mirada atónita del sicario contratado, con cara de asesino, para que me persiguiera y me encontrara, preferiblemente, VIVA. Ahora nos veíamos cara a cara, yo suspendida ante el abismo y él, sin saber qué hacer, qué decidir, que decisión tomar, la verdad es que su trabajo también era difícil, y si se equivocaba de persona ?????.
En este preciso instante, no me hubiese gustado estar en su pellejo, pensé…..
Mis brazos empezaban a temblar por mi peso, mis ojos desorbitados, pedían clemencia, mi boca desencajada no podía articular palabra, noté como mi cuerpo empezaba a sudar por el olor tan desagradable que desprendía. Desde esta posición, sólo veía a un hombre encapuchado, al que no parecía importarle nada, y al que tampoco se le veía dispuesto a arriesgar su vida por mí, y entonces, escuche……CORTÉNNNNN!!!!, la toma la podemos dar por válida, eran las palabras del director del film, se había terminado por hoy…….
Cuando llegué a casa, exhausta por la dura jornada de rodaje, me senté para ver el informativo mientras me recalentaba un plato precocinado, entonces, tiré la bandeja al suelo, mientras me llevaba las manos a la cara horrorizada:
Una mujer se había precipitado de un séptimo piso cuando era perseguida por su marido que intentaba matarla, había vivido esto, pero en la ficción yo había tenido más suerte!!!!