No quiero verte mas! – gritaba Lucía -como si alguien muy malo ,estuviera cerca de ella!
No quiero verte más , como un eco ,se repetía a sí mismo Juan.
No quiero verte , más …repetía el eco .NO quiero verte más.
Desolado , abatido, triste y solo ..así estaba Juan.
No se daba cuenta , que solo debía darse vuelta para descubrir la belleza que lo rodeaba.
La rosa , se compadeció de él y empezó a despedir su perfume, abrirse, aumentar su color……
La tortuga salió del cuadro y le dio un mordisco
Pero Juan hundidos en sus pensamientos , no respondía.
No podía ni ver …ni sentir , ni oler…
El guarda del museo , ya venía a sacarlo, rostros tristes aquí no queremos-dijo autoritariamente.
Desde la mañana estaba allí, sin moverse…el eco en su mente sonaba..
Eco…Eco..Eco..ec…..e….
Algo ocurrió , le dio hambre, empezó a dolerle el estómago, y se dió cuenta , que no llevaba DINERO, NI COMIDA. Se levantó…y se quedo mirando a la rosa, sonrió.