Mi querido diario:
Por primera vez he sentido sus besos, sus caricias…definitivamente es mi CHICO y te lo digo a ti esperando que que guardes mi secreto.
Quedamos en casa de mi amiga para ver una peli con su hermano mayor, mi amor platónico…hasta ahora.
Allí estábamos los tres sentados comiendo palomitas como manda la tradición, él en medio de las dos y yo sin quitar ojo de la pantalla, como si verdaderamente estuviera interesadísima en el tema, pero en una escena, por demás violenta, una chica embozada y supermala, entraba a saco en el coche con una metralleta y disparaba al niño…para que nadie dudara de “sus buena intenciones”.
Total que del sobresalto, porque de verdad no esperaba semejante salvajada, instintivamente puse mi mano en su muslo y apreté sin querer.
A partir de ahí no me preguntes qué más pasó, sólo sé que me rodeo con su brazo, me cogió la mano y me susurro al oído, ¡tranquila, no pasa nada!
¡ Que no pasa nada!…¡ joer! a mi me dio un vuelco el corazón, se me puso la carne de gallina…¡no quería que pasar ese momento! Nos miramos a los ojos, unimos nuestros labios, mientras me acariciaba la cara, el pelo…¡Fue alucinante! ¡ mañana repetimos!, pero eso sí, sin película, sin hermana y por supuesto sin que se entere mi madre…¡ me mataría!
Ya te contaré.