¿Y si todo hubiese volado por los aires? Habría sido lo mejor. Una explosión amplia y concéntrica que acabara con todo. Por que quién puede vivir en un mundo donde tu madre tiene que llevar un arma para protegernos de la mugre. ¿Que qué pasó en el coche? No lo sé exactamente. Regresé con mi hermana de recolectar y nos encontramos a la gente del campamento gritando y corriendo sin sentido. Enseguida noté el contacto del brazo de mi madre y su empujón al interior del coche.

 

Conducía un tipo que había visto solo un par de veces rondando por nuestra tienda. Mi madre se sostenía al fusil como si fuera algo preciado y continuamente se giraba hacia atrás para intentar tranquilizarnos, pero lo único que hacía era ponernos más histéricos. Entonces fue cuando lo vimos llegar. Una nube negra y crepitante que venía hacia nosotros. Mi madre comenzó a gritar que aceleráramos. El tipo apretó el pedal y salimos disparados hacia la nube, atravesándola como si fuera de agua. Pero no era agua. Era vacío. Un vacío denso y oscuro con pequeñas luces verdiazuladas que parecían atravesarnos de parte a parte. En ese instante todo se fue a la mierda.

 

Solo quedé yo. Por alguna extraña razón esa nube no me afectó. ¿Tienes fuego? Al menos déjame fumarme un último pitillo antes de que todo esto estalle. Una explosión amplia y concéntrica que acabe al fin con estos miserables humanos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *