William no se podía creer su nuevo look y como si no fuera suficiente tener que ir con esas pintas. Ahora le decía, que tenía que salir a probar aquellas ridículas alas, pero como no le quedaba otro remedio pues allá que iba. Menos mal que en su nuevo destino no estaba ninguno de sus antiguos conocidos porque ¡cómo se burlarían de él! “EL TERRIBLE WILLIAN” como le apodaban . Tan concentrado estaba en sus pensamientos y en hacer que aquellas alas volaran que casi le da un infarto (cosa imposible teniendo en cuenta que ya estaba muerto) cuando alguien le dice:

 

– ! Ala chaval! ¡Eres un ángel!

 

-no jodas me han asegurado que nadie podría verme

 

-pues yo te veo

 

-lo sabía, si con la mala suerte que tengo y mi historial, esto no podía funcionar

 

– ¿de verdad eres un ángel?

 

-en eso quieren convertirme, pero quiero darte un mensaje, para que le transmitas a los demás, esto de morirse es una caca, pensábamos que todo iba a ser perfecto, paz, tranquilidad y todo ese rollo… pues nada de eso. Tienes que seguir trabajando, pero encima no te dejan ni escoger. Lo que te toque y punto y anda que no te explotan con eso que no tienes que dormir, ni comer… estás pringando todo el tiempo.

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