-¿Es usted Raúl Montesa?
-Sí, soy yo, ¿quién me llama. ?
“Tu padre fue un magnifico general que obtuvo espectaculares victorias en sus batallas. Infundía respeto a sus soldados que le adoraban por su valentía y su valor. Siempre elegante, de espléndido porte, era el deseo de innumerables mujeres. En ocasiones sentí celos, pero su honradez, su honor y su fidelidad estaban por encima de esas pasiones superficiales. Era un hombre íntegro, de fuertes principios. ”
-¿Su padre es Manuel Montesa?
-Sí, que en paz descanse. Dígame, ¿qué quiere?
“Ni un rasguño, ni una derrota en toda su carrera militar. Los vecinos le idolatraban, y aunque no lo recuerdes, fue un padre ejemplar. Demasiado perfecto para este mundo, por eso Dios lo quiso a su lado, y mando a ese ángel de alas blancas, que estando el pueblo presente le subió a una carroza de nubes y se perdió en el cielo, para siempre.”
-Debemos informarle que hemos encontrado sus restos en una fosa común al oeste de Ávila, las excavaciones….
-Perdón, no continúe, han debido confundirse, no vuelva a llamar por favor.