Las espaldas bien pegadas al respaldo de las sillas, erguidos como grullas y tiesos como palos, los niños permanecían atentos a las palabras del director del colegio. Hi-yu tutor de la clase, situado un paso por detrás de la máxima representación, como buen conocedor de las costumbres y disciplinado impoluto, se mostraba con la cabeza agachada ,como gesto de consideración hacia un superior. En su apariencia de seguridad y control de la situación, sintió todo el peso de su fragilidad, llegando a reconocer lo mucho que significaban aquellas criaturas por las que ya, poco o nada podía hacer.

 

-Señor director-se adelantó a preguntar Yam-Bi con cierto temor, -¿cuándo nos va a ser presentado el nuevo tutor? -la paciencia señorita le recuerdo, es una virtud, no debe usted olvidarlo. Y ahora señor Hi-yu,haga usted pasar al señor Domotiko.

 

-Pero…!esto no es un tutor!exclamaron los niños con asombro-¡ da susto señor director,noo no que no se acerque…!

 

-Os acostumbrareis, pero de momento pedir disculpas al señor Domotiko, a partir de ahora vuestro tutor y espero de vosotros seáis correctos con él. Bien, ahora señor Domotiko le cedo la palabra:

 

-Aunque mi aspecto sea el de un robot, pienso y siento como vosotros. He sido creado para hacer de vosotros la nueva generación dominante, el laboratorio será nuestro lugar de trabajo. Empezaremos por cambiar aspectos estéticos, la obesidad será eliminada, no volveréis a necesitar cuatro ojos, vuestro objetivo LA PERFECCIÓN.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *