Estábamos en la reunión habitual del último día de mes. El número de adeptos de nuestra antigua LAPS ( Liga de Arios por la Patria Suprema) mermaba poco a poco tras las bajas geriátricas.

No podía creer el placer que me provocaba ver salir perfectas y maravillosas esferas opalinas de aquella maquina diabólica que la había robado a mi nieto a la vez que el joven Bill intentaba explotarlas con su cono ku-kux.

Smith se esforzaba por acrecentar el espíritu caduco que tanto hizo enorgullecer al grupo en sus años febriles.

El anterior enfado fue por un matasuegras con terminación flecos tisú en boca de Meyer provocando así un castigo de genuflexiones que acabó con nuestro compañero en urgencias y hospitalizado y ahora Smith me había quitado mi maquina de pompas. No entendía su enfado.

-Es para dar ambiente festivo a la reunión hermano Smith y aprovechando nuestra efemérides social acorde al otro lado del océano, donde nuestros camaradas germanos seguro deben estar celebrando con efusión este gran día.

-Esta vez no habrá castigo físico hermano Schenker pero a partir de ahora obligaré a escribir en la pizarra un castigo gramatical por insubordinación como hacen con nuestro entrañable amigo Bart en el aula de Springfield.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *