Y llegó el prestidigitador de turno – pensó Obama – para sus adentros.¡ Vaya un bochorno!, al final me voy a tener que tomar un “orfidal” para poder dormir esta noche.

Mientras tanto el ex, osease Clinton, ofrecía un programa de magia con su mejor sonrisa “Profiden”.

– ¡Señoras y señores preparados para lo nunca visto ni sentido! – dijo muy ufano.

Acto seguido se apagaron las luces y la sala, por un instante, se quedó a oscuras.

Cuando poco a poco volvió la claridad, no había nadie en el escenario… no quedaba rastro de ninguna estrella y eso que las había por doquier, en el suelo … en la bandera…y en ese preciso instante…

¡ POR FIN SE HIZO LA LUZ !

Todo el mundo fue feliz, reinó la equidad…, el respeto por toda clase de vida… y desapareció de un plumazo… la ambición por el poder , el dinero y la lucha de clases.

Y así Obama pudo volver a dormir tranquilo sin necesidad de tomarse un “Orfidal”.

¿FUE O NO FUE MAGIA?,!POR NO LLAMARLE MILAGRO!

 

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