Pedos vaginales. Cómo los echaba de menos. No por los pedos vaginales en sí mismos, claro, si no porque ya no había de aquellos. Las Terceras Guerras Tance, finalizadas con el armisticio de Allun-Ghobar cuando las tropas de Maskar no pudieron resistir más los envites Tance, establecían protocolos automatizados y esterilizados para la fecundación, en un intento de reducir los efectos de los daños laterales de la guerra química y del virus Ki. Robots creados en fábricas en el mundo de Castara lo hacía todo ahora a lo largo y ancho del universo, en nombre del bienestar humano. Los androides habían acabado con los pedos vaginales como con casi todo lo demás que fuera orgánico. Ahora todo el esperma se recolectaba en fuckbots, y fuckbots inseminaban los óvulos. Ya no había ni opción de robarle el novio a otro, porque los noviazgos como tales habían caído en desuso, y las pantallas de videoconferencia daban lugar a pseudo-amistades que profundizaban, tenían su tiempo, y se desintegraban lentamente, como si la monogamia en serie hubiera dado lugar a relaciones sin nombre, sin etiquetas, y sin alma, a través de las redes. Llevaba muchos años sin pensar en pedos vaginales, pero los echaba de menos como se echa de menos el pan cuando tienes hambre: lo que te apetece es otra cosa, pero el pan simboliza aquello que te falta. Y que ya no existe. Dicen las noticias del holocubo que la tasa de natalidad desciende hasta records históricos y la de suicidios aumenta hasta casi igualar los de la era de la Dinastía Tang en el cinturón Tance de la Vía Láctea, destruida en los primeros años del conflicto. Y se preguntan por qué, los expertos, por qué no nacen niños y se mata la gente. Y luego miran a su robot y se lo follan y encienden una pantalla e intentan conectar con algo que ya no está ahí, porque se perdió con algún virus extendido por todo el universo habitado durante una guerra que jamás debió ocurrir. Miro a mi robot. Pienso en para qué. Para qué seguir viviendo mañana. Para qué tirarme a este robot si no nos hace reír un pedo vaginal inesperado.