17 de Junio del año 5023 Yo, el Comandante Callaghan, a cargo de la nave Bitrix, rumbo a Andromedom, junto a mi tripulación. El motivo: clasificado, no estoy autorizado a contarlo. En ese momento recibimos un extraño llamado de auxilio proveniente de Ellis, una formación planetaria vegetal. Diré el contenido del mensaje; estaba dañado y poco se pudo comprender. “S.O.S … Ellis. Mi tripulación… y … no lo lograré. Ayuda, por favor… te amo. Cambio” La comunicación termina abruptamente. Sin dudarlo, fuimos al rescate.
Logrando vencer el campo magnético de Ellis, descendimos. Inmediatamente, el Dr. Rossi nos condujo, gracias al rastreador sónico, hacia el lugar exacto donde fue emitido el pedido de auxilio. Allí encontramos una caja negra como la que estoy utilizando, sobre una extraña piedra.
El primero fue Rossi, pudo leer algo en esa piedra. Algo que yo jamás sabré qué fue. Perdió la cabeza, como el resto de la tripulación. Contemplaban la piedra día y noche. Sólo les escuchaba decir: ¡Alabado sea quien tiene la pregunta obvia a la vista! invisible para los incrédulos. En los días siguientes, fui encontrando uno a uno a mis hombres secos como pasas, con una sonrisa estúpida.
Hoy es mi turno, lo sé. Hace días que estoy solo aborreciendome. He intentado por todos los medios no verla, alejarme de ella… pero es inútil, me atrapa. La he mirado, oh Dios ¡Ojalá nunca lo hubiera hecho! Leí su escritura indescifrable para los incrédulos.
He comenzado a alabarla ¡tengo miedo! No sé cuanto tiempo tengo. Intentaré enviar el siguiente pedido de auxilio, espero alguien lo coja a tiempo. “S.O.S repito S.O.S, Estoy atrapado en Ellis. Mi tripulación no sobrevivió y yo, puede que no lo lograré. Ayuda, por favor. Mina, te amo. Cambio”