Estoy de los nervios, todo tiene que estar preparado para dentro de dos horas. Cambio las sabanas de la cama por unas color rosa de algodón, no vayamos a sudar mucho. Limpio el espejo del armario que está en el interior de éste, para abrirlo en el momento que estemos en la cama gozando y podamos ver nuestros cuerpos entrelazados, el voyerismo a todo el mundo le gusta y va ser muy excitante contemplar sus dos tatuajes en la espalda.
Julia ya está avisada, en su programa de radio nos pinchara música para el momento del amor, confió en su buen gusto y en que nos haga protagonistas al dedicarnos por nuestros nombres el programa. Discos de chill out para antes y después del programa.
Nada de alcohol, un té negro y un porro de marihuana, para ponernos a tono como preliminares para romper el hielo. Y un ejemplar de su última novela para que me lo dedique, aunque la foto de portada es decimonónica, vaya bañadores tan poco sensuales por todo lo que tapan y en ese carromato!!.
Quiero llevarla a la bañera, ¿Cómo será su lencería?, espero que la agraden las sales de rosas. Ya veremos cuando es el momento adecuado. ¿ para antes de sudar o para después?
Compruebo que la lamparita turca de colorines funcione bien, le da un cálido ambiente a la habitación.
Decididamente haremos el amor, ella me confesó que me quería, quiero enamorarla esta tarde, sus dos globos que tiene por tetas me pone muchísimo tanto como su piel blanca y pecosa, haremos muy buena pareja pues yo tengo un bronceado de playa espectacular.
En la nevera hay ostras y langostinos cocidos, una cena fría, pues después del envite amoroso entra hambre, haremos zumo de lima y naranja para acompañarlo.
Suena el teléfono y es ella.
–No sé si te habías hecho muchas expectativas con nuestro encuentro,….. no voy a ir a tu casa.
–Algún motivo especial, dije yo.
–Nunca me he acostado con una mujer…..no creo que esté preparada.
–Me dijiste que me amabas, la inquirí yo y colgó.