Susurros de mar

Querida Mar: Ayer vi a tu madre en la cola del supermercado, y me preguntó por ti. Mi mente se sumergió en un inmenso océano de pensamientos que, feroces, comenzaron a embestir con rabia esa pequeña caja de pandora que algunos llaman memoria. Nuestros veranos en la playa; tú y tu miedo al agua… Ironías…

Mrs. Robinson

Querida mía: ayer vi a tu madre en la cola del supermercado, la salude y me rebusco en el bolso, entregándomela,  la foto sobre el puente de las vías del tren en la que arriba del todo pasábamos los primeros veranos de nuestra relación. La dije que ya era hora de contártelo, a lo cual…

Querido diario

Querido diario,   Ayer vi a tu madre en la cola del supermercado. Digo que era tu madre porque tenía el mismo formato que tú aunque era el doble de grande y con la misma foto de unas vías del tren en la portada. Lo compré para poder escribir más cómodamente, así que esta es…

A taquitos

Querido imbécil: Ayer vi a tu madre en la cola del supermercado y estuve a punto de ordenar que le pegaran un tiro allí mismo. Dame las gracias por tener más paciencia de la que debiera. Los pactos entre familias están para cumplirse, no para que te los pases por el forro de los cojones…

Querido Yo

Querido Yo.   Ayer vi a tu madre en la cola del supermercado. Sé que llevas años sin dirigirle la palabra, y tienes sobradas razones para actuar así. Mil veces me has hablado de sus chantajes emocionales, de sus juicios y condenas. ¿Cómo olvidar aquella vez en la que te perdiste la fiesta del siglo?…

La escueta

Querido ex: Ayer vi a tu madre en la cola del supermercado. La observé un rato. Sigue teniendo cara de arpía, pero ya no la odio, incluso la estoy agradecida. ¿Qué hubiera sido de mi de seguir a vuestro lado, piltrafilla? Ahora tengo conmigo un hombre maravilloso, sobre todo porque nunca está en casa. Es…

El busca de la felicidad

Querida Luna: ayer vi a tu madre en la cola del supermercado. Me dio mucha alegría porque, por fin, podría preguntarle a alguien sobre tu vida, ya que no me respondes a las cartas ni me coges el teléfono. Al principio me preocupe, después me acostumbre y pensé que no querías saber nada de mí,…

Llámalo un nombre largo, llámalo equis

Querido “Cuando pones un pórtico, una puerta, una especie de arco del triunfo, esa guía para orientar al tren, para decirle por dónde debe pasar, por dónde debe meterse, de dónde no se debe salir, cometes tanto una redundancia, por cuanto ya los raíles fuerzan la marcha, la dirección y el destino del autopropulsado mismo,…

e-Mail a Alberto

Querido Alberto, Ayer vi a tu madre en la cola del supermercado, fui a saludarla y me comentó que  en unos días te ibas a Vietnam a trabajar en un nuevo proyecto de infraestructuras ferroviarias. Me enseño la foto del tramo que renovareis con un antiguo puente de hierro y una vía estrecha con rieles…

El marido

Querido Ramón: ayer vi a tu madre en la cola del supermercado. Me cogió por banda, y no me soltaba. Se empeñó en repetirme cuatro veces su receta de cocido, convencida de lo delgado que me había quedado desde la última vez que me vio. También me contó que te habías ido de casa, con…