El día era espléndido

El día era espléndido y el sol bañaba nuestro cuerpo; la calidez que sentíamos en brazos y piernas nos infundía confianza. Eva y yo nos sentíamos jóvenes y pletóricas defendiendo que la guerra no era la respuesta. Aquel policía armado y con chaleco antibalas también tenía hijos y padres, también un espíritu cooperativo; era lo…

Una mueca sin sentido

Él tenía los ojos destapados, pero la mirada perdida y una braga tapando la expresión de su boca. Si le hubiesen dejado, hubiese acabado con esa postura rígida y sin sentido, y hubiese sonreído a la cámara. Se hubiese acercado a ellas y se hubiese puesto las mismas ropas, la misma actitud desenfadada y despreocupada……

Inesperado

No esperaba acabar así. No esperaba acabar así, apaleado por un antidisturbios un día cualquiera de mayo de 2011, sin saber siquiera porqué. Es cierto que no me lo esperaba, dado que creía haber afinado mi máquina del tiempo mucho mejor. Cuando la construí, se me ocurrió la genial idea de incluir un módulo de…

Soy uno de ellos, pero sé qué debo hacer

No paro de pensar en ello, jamás debí ponérmelo pero no tenía opción, abaten a tiros a cualquiera, hombre, mujer, niña o niño, los crematorios masivos no cesan día y noche, el valor de la vida se ha devaluado en récords mínimos, se dio a conocer en los medios de comunicación la noticia de que…

Las insumisas

– ¡Queremos pasar, queremos pasar! – Que no, señoritas, no sean cansinas. No pasan. – ¡Jo, tío, venga, enróllate! El año pasado dejasteis pasar a mi primo. – ¡Se coló, señorita, se coló! Las dos amigas se miran con sonrisa maliciosa. – ¡Eres un “carca”! ¡El lenguaje es algo vivo, tío! –espeta una de ellas…

Lo que son las cosas

Fíjate que el viernes le comentaba a Ana que últimamente ando un poco de bajón. Salgo de currar y me paso la tarde apalancado delante de la tele, aburrido como una mona.   Y me dice Ana: Joder tío, si yo tuviese el tiempo libre que tú tienes me habría sacado otra carrera, habría escrito…

El ojo me lo guiñaba a mí

P: Creo que el poli me está guiñando el ojo derecho. A: Ha sido el izquierdo, y ese giño iba para mí. P: Pero qué dices…, sí no para de mirarme desde que nos sentamos. Tú Siempre igual, crees que el mundo gira a tu a alrededor. A: ¿Cómo?, perdona, ¿me estás llamando egocéntrica? ¿de…

Orgullo y sensibilidad

El atardecer teñía de rosa la plaza. Las soflamas hacía tiempo que sonaban como letanías y los antidisturbios, ordenados en fila, bostezaban frente a los pocos manifestantes que merendaban tirados en el suelo. – Señoritas, venimos a coaccionarlas para que se disuelvan. – dijo el agente más fornido. – Por supuesto. Aunque comprenderá que nos…

Mamá

Sujetaba con fuerza la foto, conteniendo a duras penas lágrimas que brotaban de unos ojos enrojecidos. Aquel viejo recorte de periódico era lo único que conservaba. Allí, en aquel callejón, en el final del camino, era cuando más la necesitaba. La inocente voz a sus espaldas le sacó de su ensimismamiento. –Papa, ¿así era mamá?…

Debajo del casco

Estaba sentada en el suelo buscando otra perspectiva; buscaba entender por qué debajo del casco hay más hambre que hombre. Así que travesé el cristal, el plástico, los ojos… Moriría allí, acababa de descubrirlo; moriría sentada, tomando la luna, porque debajo del casco… hay más hambre que hombre.