Refugio

Allí dentro estaba bien, se encontraba segura. No podía oír los gritos ni los golpes. Ese era su refugio, donde esperaba a que pasara la tormenta. Además, no estaba sola. Abraza fuertemente a Mery, ella la consolaba. Oía la voz de su abuela, la decía que no pasaba nada, que se querían; que volvería a…

Aquello que me sobra

¿Por qué no terminas de cerrarla y te embarcas? Preguntó ella mientras tintineaban sus alitas. Mónica miraba atónita la figura en miniatura que la hablaba desde el borde de la maleta. ¿Pero no ves que por mucho que quiera no soy capaz de cerrarla? Demasiadas cosas que meter en ella y no sé de cuál…

Tengo que viajar

A los ángeles, caídos o no, en los que nunca creí. A vosotros os requiero. A las hadas, a los gnomos, al ratoncíto Pérez. A todos, os necesito hoy. Os necesito ahora.   He de ir al lugar del que no debí salir. He de volver. Y he de hacerlo en un instante, más lejos…

Nunca Digas Que No (tributo a William Burroughs)

Este relato lleva por título: ‘No soy tu amigo. Soy tu cómplice’, y dice lo siguiente: Es entonces, y solo entonces, cuando ella, que yace en su cama, inmóvil, observando ese brillo en la punta de su tenedor, ese destello, ese instante congelado y desnudo donde el tiempo se detiene. Es entonces, y solo entonces,…

Elena

Quizás existan los cuentos de hadas, pero este no es uno de ellos. Todo empezó hace unos meses, Elena había vuelto a soñar. Lo contaba despacio mientras desayunaba de pie en la cocina, .- “Os juro que podía volar en mi sueño” Elena era guapa, pero no una tía buena, demasiado lánguida. Empezó a obsesionarse…

Serena

Serena. Ligera como una pluma, volando. Las sensaciones y una rara mezcla de sentimientos opuestos invadían a Sara mientras saltaba como una niña sobre la cama del mismo cuarto en el que había vivido sus sueños de infancia. Claro que cuando tuvo que volver a casa de sus padres tras perder su trabajo, ellos acondicionaron…

Alicia en el Madrid de las mil maravillas

Cada tarde a las 18:00 h, recoge su mesa mecánicamente, ficha a la salida, y de forma autómata avanza por Gran Vía hasta Callao. Allí, día tras día, sábados incluidos,coge la línea cinco de metro; doce paradas después se baja, caminando con sus andares robóticos hasta el apartamento en la calle Monseñor Óscar Romero.  …

Abandonada

Abandonada mi suerte al lecho   En un huayco de luchas   otros no decidiran mi destino,   débil para imponerme   Dormida en mis arrebatos,   Me impulso,huir de mil formas quisiera   tras la ventana,libertad   En sueños la libre sensación libera mis yugos   A vuelo de pájaro me elevo,pero no avanzo,…

Una realidad aparte

Lo había perdido todo, sí, pero por fin había sucedido.   Despedida del trabajo por dejar de ir y, cuando acudía, por soñar entre horas. No sabían que estaba concentrada… en otra cosa. Había aprovechado al máximo los dos años de paro, que se le acababan pronto, y el exiguo finiquito. Siempre con el mismo…

Marcial

Ni el rictus de desagrado de Obama, ni el falso triunfalismo de Clinton hacían presagiar la tormenta que se acercaba.   En los previos al bochorno, mientras ojos y flashes se posaban en las estrellas políticas, una diminuta y frágil figura se apropió del último asiento que inexplicablemente aún quedaba libre.   Enjuto, de severo…