“Estimado Valentín: Sentimos comunicarle que, en virtud del actual Expediente de Regulación de Empleo nos vemos obligados a prescindir de sus servicios. Esta empresa pone a su disposición liquidación en cheque adjunto… bla bla bla… … agradeciendo su colaboración a lo largo de estos años…. bla bla bla…” Firmo sin terminar de leer, letras…
¿Niño estás bien?
-¿Niño estás bien? -¿Perdone? -Sí, que si estás bien. Llevas media hora mirando ese cuadro y ahora te has quedado ahí con la cabeza “gacha”. -Ah, no, no. Estoy bien. Estaba pensando. Me gusta mucho esta obra. ¿Sabe? -¿Ah sí? Pues no sé chico. Yo no veo nada. ¿Tu ves algo? -Bueno más que ver…
El esquizofrénico
El esquizofrénico caminaba tranquilo por los pasillos. Le habían dado su medicación y la salida cultural había comenzado. Señor desnudo tras señor desnudo, había aguantado estoicamente las horas de interminable suplicio a las que el guía, armado con un megáfono, les sometía. Ya casi había terminado el tour cuando lo vio: el ala del surrealismo.…
Se lo merecían
Habían sido desagradables con él. Eso lo tenía muy claro. De entre el mar de dudas que le acompañaba invariablemente en su vida cotidiana, aquello le resultaba de una certeza imperecedera: habían sido desagradables con él. Y se lo merecían. “Si no se hace justicia”, decían los gitanos, “la hacemos nosotros”. Nada…
Rugosidades
La nota era escueta. “23:45. Azotea del edificio Aperture. Imprescindible etiqueta”. No tenía compromisos a esa hora. Bueno, a las nueve cenaba con mis padres y no estoy seguro de si llegaría a tiempo. El ritmo de bocados por minuto de mi madre roza el ridículo. El máximo absurdo. Habla y babea mientras su comida…
El hombre de los zapatos caros ataca de nuevo
El hombre de los zapatos caros da otra calada y tira el cigarrillo al suelo. Luego, con voz impostada, dice: “Muñeca, tengo a otra. Ya no me haces falta.” Muñeca cuelga de la azotea de un edificio y el hombre de los zapatos caros pisa su mano. Pisa su mano tan fuerte que se diría…
Nunca jamás regales un chachorrito
…mírate que cara pánfila tienes— cariño— en unos segundos quedarás reducida a papilla y los chicos del samur te van a tener que recoger con cucharilla— quien me lo iba a decir a mí cuando me la presentaron— te digo que tiene un tipazo— que es muy inteligente y simpática— con un talento extraordinario para…
Baja productividad
Mi trabajo consiste en llevarme a la gente, y en la mayoría de los casos contra su voluntad. Aunque por fortuna, en ocasiones el individuo anhela huir de este mundo facilitando de este modo mi tarea. A Marta la conocí hace dos meses. Depresiva, neurótica, humillada por la vida, se dio un tajo en las…
Aferramientos
No, no se equivoquen, no es lo que parece. Esos zapatos pisan por donde yo quiero. Caminan con el rumbo que yo les indico. Ahora, están a unos centímetros de mi cara. Detenidos, brillantes, al lado de los dedos de mi mano derecha. Dedos que esas suelas no van a rozar. Miran como su dueño,…
Dentellada mortal
El director de la película cogió a cada uno de un hombro, iba a explicarles la última escena. “Repasemos. Los dos estáis en el helicóptero, Gloria, tú resbalas, caes por la trampilla, y tú, Pablo, intentas salvarla con todas tus fuerzas, estiras la mano, pero justo cuando Gloria esté a punto de dártela, la sueltas,…